María Alejandra Flores es una artista integral, cantautora, docente y promotora sociocultural cuya vida encarna la fuerza, la resistencia y la resiliencia. Con una destacada trayectoria en la enseñanza y la gestión cultural, su propuesta trasciende las fronteras convencionales para conectar las raíces ancestrales con la vanguardia musical contemporánea. Bajo la mentoría del musicólogo Álvaro Pardey, ha consolidado un estilo único que fusiona la música afroindígena con el jazz, el afrohouse y la música electrónica. Afiliada como autora y editora a la prestigiosa organización ASCAP (bajo la entidad Esencia Identidad y Armonía), su trabajo musical celebra la memoria viva de la Amazonía y los grandes ríos de América del Sur.
Embajadora para la Paz y Compromiso Humano
Su vocación comunitaria la ha llevado a ser una activa defensora de las causas sociales a nivel global. Participó activamente en iniciativas históricas como la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia, colaborando de forma constante con organizaciones de servicio humanitario como The Salvation Army.
Su labor ha sido reconocida internacionalmente por la Universal Peace Federation (UPF) organización no gubernamental que goza de Estatus Consultivo General ante el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de las Naciones Unidas (ONU), otorgándole el nombramiento oficial de Embajadora para la Paz (firmado por sus fundadores, el Rev. Dr. Sun Myung Moon y la Dra. Hak Ja Han Moon):
“Por su dedicación a promover valores morales universales, fuerte vida familiar, cooperación interreligiosa, armonía internacional, renovación de las Naciones Unidas y el establecimiento de una cultura de paz. Trasciende barreras raciales, nacionales y religiosas, ella contribuye al cumplimiento de la esperanza de todas las edades, un mundo unificado de paz donde las dimensiones espiritual y material de la vida estén armonizadas.”
Living Orinoco: Arte que Perdura
Esa misma devoción por la identidad y la naturaleza se plasma en su faceta como diseñadora a través de su marca Living Orinoco (La Esencia del Delta). Cada pieza es un amuleto confeccionado a mano que combina la elegancia artesanal de semillas, perlas, cuero, plata y oro, narrando leyendas de guerreros y la sabiduría indomable del entorno silvestre. Diseñadas en Estados Unidos e inspiradas en Venezuela, sus joyas transmiten la belleza y la vitalidad de la selva ancestral.
Autora de la autobiografía “La Voz del Orinoco en Travesía: Del origen al exilio, de la selva a los sueños sin fronteras”, María Alejandra continúa tejiendo un legado donde la fe, el arte y el compromiso social se unen en un solo latido universal.